jueves, 8 de diciembre de 2016


Quiero que oigas sin juzgarme,
Quiero que opines sin aconsejarme
            Quiero que confíes en mí sin exigirme
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí
            Quiero que me cuides sin anularme
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí
            Quiero que me abraces sin asfixiarme
Quiero que me animes sin empujarme
      Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí
Quiero que me protejas sin mentiras
            Quiero que te acerques sin invadirme
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten
            Que las aceptes y no quieras cambiarlas
Quiero que sepas… que hoy puedes contar conmigo…
            sin condiciones.

Cartas Para Claudia.-
Jorge Bucay.

 

martes, 6 de diciembre de 2016


V
Jóvenes
Escriban lo que quieran
En el estilo que les parezca mejor
Ha pasado demasiada sangre bajo los puentes
Para seguir creyendo -creo yo
Que sólo se puede seguir un camino:
En poesía se permite todo.


Nicanor Parra.-

viernes, 2 de diciembre de 2016


 A Soledad.

Ciérrate, inerte y fría. Quédate  así, consumida y distraída.
Eterna, delicada y fémina compañía, no te olvides de los que sufren,
de los que lloran, recuérdales tu accidental milagro.

Soledad, no te olvides de los que te necesitan,
no abandones a los que te toman y se embriagan
una y otra noche de ti.

Ojala que el licor del recuerdo y la melancolía no se aparten;
los necesito tanto como a ti,
a todas horas, a mi lado, dentro y fuera de mí,
aquí, conmigo.
Sin ti, el frio y los cuartos vacíos serian en vano,
un triste azul y niebla bajo la montaña.

Así es como te quiero, vacilante y ligera,
dispuesta a tocar una nube y la tierra cuando lo necesito.
En la copa de un árbol o en la corteza leñosa del tiempo,
cuando haya pocas razones para reír y un “titipuchal”
de sinsentidos para llorar. No importa el lugar y el momento,
créeme cuando yo te digo que te necesito.

Quiero ser más claro contigo. En resumen:
no me abandones ayer,
no me abandones mañana o nunca.
Que siempre este cerca un poco de papel,
 tinta o tiza, porque  llegas cuando quieres,
siempre muda y dispuesta a decir algo.



Dany R.-

 

 
Sabe Usted.

Sabe usted, es casi un estar muriendo.
Es una verdad que desfoga las esperanzas
y los sueños.
 
Casi y tanto como el árbol que solo sirve para leños.
Veo una y dos veces al espejo y solo veo
un raquítico reflejo.

Lamentablemente, esta “verdad” nos arrebató
lo más valioso que podría tenerse y es que,
ya no hay tiempo,
no hay más para los libros ni los sueños.
¿Sabe que es no tener esperanzas ni deseos?
Es un estar casi muriendo.

¿Qué se puede hacer sin alma?
¿Qué puede hacerse sin tiempo?
Ya no hay plegarias,
hace tiempo se perdió lo místico y
otra voluntad se encarga a diario de
conquistar el paraíso.

Sin alma y sin paraíso
el árbol es solo leño
y el amor simplemente un concepto.
Sabe usted, esto es un casi estar muriendo.
Dany R.
 

Cuando mucho se anda...

¿Sabes?, uno ya no anda por ahí
buscando amar o ser amado. Ya no.
Uno aprende en jornadas frías
a que nadie en la calle te abriga
y las noches en los desiertos donde se cree eres un alma sola
no estás solo. A menudo descubres el infinito universo sobre tu cabeza.

Cuando por mucho se anda por ahí,
se acaban las primaveras que florecen en el pecho,
y comienzan a terminarse los veranos de lujurias
y cuerpos que explotan la pasión.
Cuando mucho se anduvo ya ahí,
las mariposas ya no nacen y se enfría el calor del cuerpo.


Dany R.-